En medio de la expectación por el Super Bowl LX, programado para el domingo 8 de febrero de 2026, la organización conservadora Turning Point USA (TPUSA) ha anunciado un espectáculo alternativo al tradicional show de medio tiempo que será encabezado por Bad Bunny, lo que genera una intensa conversación cultural y política en Estados Unidos y más allá.
El evento, bautizado como “The All-American Halftime Show”, pretende ofrecer una opción paralela al magno espectáculo de la NFL, que este año contará con el astro puertorriqueño como figura principal.

Un cartel de música country y rock
La alineación anunciada por TPUSA incluye a figuras reconocidas de los géneros country y rock estadounidenses. Entre los artistas confirmados están:
- Kid Rock – reconocido rockero y personalidad mediática con vínculos públicos con el movimiento conservador MAGA.
- Brantley Gilbert – cantante y compositor de country rock.
- Lee Brice – intérprete de country tradicional.
- Gabby Barrett – figura destacada del country y única mujer anunciada hasta ahora.
Estos artistas ofrecerán sus presentaciones simultáneamente al medio tiempo oficial del Super Bowl, transmitido por la NFL desde el Levi’s Stadium en Santa Clara, California.
¿Cómo y dónde se transmitirá?
A diferencia del show tradicional, que se verá por los canales de la NFL y plataformas como NBC, la propuesta de Turning Point USA se emitirá principalmente en plataformas digitales y redes sociales. Entre los medios que transmitirán el evento se encuentran:
- YouTube
- X (antes Twitter)
- Rumble
- Señales conservadoras como Daily Wire+ y Real America’s Voice
El espectáculo también ha sido promovido por algunos afiliados de Sinclair Broadcast Group, que planean ofrecer la transmisión en ciertos canales digitales propios.

Una respuesta cultural y política
La organización Turning Point USA, fundada por el fallecido activista conservador Charlie Kirk y ahora liderada por su esposa, Erika Kirk, ha promovido este show como una alternativa cultural patriótica ante lo que califican como una decisión divisiva por parte de la NFL al escoger a Bad Bunny para el espectáculo oficial.
La elección de Bad Bunny —quien canta mayoritariamente en español y ha sido crítico de políticas migratorias de Estados Unidos— generó controversias entre sectores conservadores, incluyendo declaraciones públicas de figuras políticas como el expresidente Donald Trump.
Para los organizadores del “All-American Halftime Show”, ofrecer un espectáculo con artistas que representan lo que consideran “cultura estadounidense” es una forma de dar voz a quienes rechazan la dirección artística de la presentación principal.
Reacciones y debate público
La iniciativa no solo provocó aplausos entre sectores que se sienten ajenos a la propuesta artística del medio tiempo oficial, sino que también abrió una ola de cuestionamientos en redes sociales y espacios de opinión. Para muchos usuarios y analistas culturales, el espectáculo alternativo parece evidenciar una reacción defensiva frente a la diversidad que hoy domina el entretenimiento masivo, más que una propuesta artística con identidad propia.
En ese sentido, las críticas no se centran únicamente en los artistas convocados, sino en el mensaje implícito del evento: la necesidad de crear una alternativa paralela como respuesta directa a una elección musical que no encaja con ciertos valores tradicionales. Este gesto ha sido interpretado por algunos como una muestra de resistencia cultural que raya en lo anecdótico, y que subraya las tensiones persistentes en Estados Unidos en torno a identidad, representación y pertenencia en los grandes escenarios mediáticos.






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