El verano puede ser un buen momento para hacer una pausa y mirar con más atención. Entre viajes, tardes tranquilas y momentos de descanso, un libro de fotografía puede convertirse en una manera distinta de acercarse a las imágenes, no solo desde la técnica, sino también desde las historias, las emociones y los contextos que existen detrás de ellas.
Con esta idea, Photolari pidió a Leire Etxazarra, Rodrigo Rivas y Bego Amaré, especialistas y conocedores del mundo de los libros de fotografía y los fotolibros, seleccionar tres títulos para leer durante esta temporada. El resultado reúne nueve propuestas muy diferentes entre sí, que van desde relatos sobre fotografías concretas hasta proyectos que abordan la memoria, la violencia, la identidad, el territorio y la familia.
1. Disparos contados, de Leila Méndez
La primera recomendación de Leire Etxazarra es Disparos contados, de Leila Méndez, un libro breve que se aleja del formato tradicional del fotolibro al apostar principalmente por la palabra.
Méndez construye una serie de relatos y anécdotas relacionados con el mundo de la fotografía, acercándose a personajes y situaciones que permiten conocer el lado menos visible de esta disciplina. Entre sus historias aparece incluso una experiencia relacionada con el reconocido fotógrafo Martin Parr.
Uno de los temas que atraviesa el libro es la importancia de detenerse y observar antes de hacer una fotografía. Más que ofrecer una guía técnica, la propuesta invita a reflexionar sobre la mirada y sobre la necesidad de bajar el ritmo en una época dominada por la inmediatez.

2. Aquel día, de Willy Ronis
Para quienes alguna vez se han preguntado qué ocurrió exactamente detrás de una fotografía famosa, Aquel día ofrece una respuesta desde la propia voz de Willy Ronis, uno de los grandes representantes de la fotografía humanista francesa.
En sus páginas, Ronis recupera distintas imágenes de su trayectoria y explica brevemente las circunstancias en las que fueron realizadas. El resultado permite descubrir que detrás de una fotografía aparentemente sencilla puede existir una historia, una coincidencia o un instante irrepetible.
La propuesta funciona como una invitación a mirar las imágenes con mayor curiosidad y a preguntarse qué sucedía alrededor del fotógrafo cuando decidió presionar el disparador.

3. Haiek Danak Sorginak, de Bego Antón
El tercer título recomendado por Etxazarra es Haiek Danak Sorginak, de Bego Antón, un proyecto que aborda uno de los episodios más oscuros de la historia del País Vasco: la persecución de mujeres acusadas de brujería.
El título significa "todas son brujas" en euskera y reúne fotografías, textos y reproducciones de grabados antiguos para construir una mirada contemporánea sobre aquellas persecuciones.
La obra no se limita a reconstruir un episodio histórico. También busca recuperar la voz de las mujeres que fueron perseguidas, torturadas y silenciadas, utilizando la fotografía como una herramienta para revisar la memoria colectiva.

4. Mr. & Mrs., de Suwon Lee
La recomendación de Rodrigo Rivas comienza con Mr. & Mrs., de la artista coreano-venezolana Suwon Lee.
El proyecto parte de un archivo familiar: los álbumes fotográficos que la autora encontró en su casa de Seúl. A partir de esas imágenes, Lee reconstruye más de cinco décadas de la vida de sus abuelos paternos, Chung Hwan Park y Kyung Chun Lee.
Una de las particularidades del libro está en su diseño. Puede comenzar a leerse desde cualquiera de sus dos portadas: una conduce a la historia de él y la otra a la de ella. Ambas narraciones avanzan hasta encontrarse en el centro, donde aparece la fotografía de su boda.
Con 376 páginas y 183 imágenes, el proyecto convierte un archivo familiar en una reflexión sobre el paso del tiempo, los recuerdos y la manera en que las fotografías pueden conservar fragmentos de una vida.

5. Contar una historia, de John Berger y Susan Sontag
La fotografía también puede analizarse desde las ideas que existen detrás de una imagen. Eso es precisamente lo que propone Contar una historia, de John Berger y Susan Sontag.
El libro recupera una conversación que ambos intelectuales mantuvieron en 1983 para Channel 4. A través de un diálogo en el que aparecen coincidencias, desacuerdos y preguntas, Berger y Sontag reflexionan sobre la relación entre las imágenes, las historias y la experiencia.
Para quienes hacen fotografía, el libro plantea una cuestión fundamental: ¿qué estamos contando cuando hacemos una fotografía?
Más allá de enseñar técnicas para utilizar una cámara, la obra invita a pensar en las decisiones que existen detrás de cada imagen: qué mostramos, qué dejamos fuera y desde qué lugar estamos observando.

6. Ground Rules, de Alejandro Cartagena
La sexta propuesta es Ground Rules, del fotógrafo mexicano Alejandro Cartagena.
El libro acompaña la exposición homónima de la Fundación MAPFRE y reúne más de dos décadas de trabajo del artista. En sus páginas aparecen más de veinte series que muestran diferentes momentos de su trayectoria, incluyendo proyectos como Suburbia Mexicana, Carpoolers y Between Borders.
Uno de los aspectos más interesantes de su obra es la manera en que utiliza la fotografía para abordar temas relacionados con la vivienda, la desigualdad, la migración, el territorio y la identidad.
El proyecto también muestra cómo un fotógrafo puede cambiar de formatos, técnicas y aproximaciones sin perder una identidad artística reconocible.

7. Miénteme, dime que me quieres, de Natalia Leiva
La selección de Bego Amaré comienza con Miénteme, dime que me quieres, de Natalia Leiva, uno de los cuadernos de La Kursala, espacio dedicado a la fotografía contemporánea de la Universidad de Cádiz.
El proyecto se desarrolla alrededor de un bar ubicado en Algeciras, España, y retrata tanto el espacio como a las personas que lo frecuentan y el entorno que lo rodea.
Las imágenes destacan por el uso del color y por la cercanía de sus retratos. La propuesta transmite la sensación de que la fotógrafa logró integrarse durante un periodo considerable en ese ambiente, generando una mirada íntima sobre un lugar cotidiano.

8. Anatomia de una ostra, de Rita Puig-Serra
Anatomia de una ostra, de Rita Puig-Serra, se adentra en un territorio mucho más personal y complejo.
El fotolibro aborda una experiencia de abuso dentro de la familia mediante una metáfora relacionada con la extracción de una perla de una ostra. La fotógrafa combina imágenes de archivo, fotografías de naturaleza y otras creadas específicamente para representar el dolor y las consecuencias de una experiencia traumática.
La edición y la manera en que las fotografías dialogan con pequeños textos son parte fundamental del proyecto. En lugar de presentar una narración lineal, Puig-Serra construye una obra que utiliza diferentes capas visuales para aproximarse a un recuerdo difícil.
El título cuenta además con una segunda edición, señal del interés que ha despertado este trabajo dentro del ámbito del fotolibro contemporáneo.

9. Cypsela, de Salvi Danés
La última recomendación es Cypsela, del fotógrafo Salvi Danés, publicado por Ediciones Anómalas.
El proyecto parte de una referencia a unas supuestas islas sumergidas frente al lugar donde fueron realizadas las fotografías. A partir de esa idea, Danés construye una obra de carácter poético en la que pasado, presente y futuro se encuentran.
El libro juega con diferentes elementos visuales y simbólicos, entre ellos fotografías en blanco y negro, una libreta, hilos y el vuelo de los estorninos.
Más que ofrecer una historia cerrada, Cypsela propone una experiencia abierta a la interpretación. Sus imágenes evocan la familia, el paso del tiempo, la memoria y la ausencia, convirtiendo el recorrido por sus páginas en una experiencia profundamente emocional.

Nueve maneras de acercarse a la fotografía
Aunque los nueve títulos parten de la fotografía, cada uno propone una manera diferente de relacionarse con ella. Algunos cuentan historias detrás de las imágenes; otros recuperan archivos familiares, revisan episodios históricos o utilizan la fotografía para hablar de experiencias personales.
También hay espacio para reflexionar sobre el propio acto de fotografiar y sobre las decisiones que determinan lo que finalmente aparece dentro de un encuadre.
Esa variedad demuestra que un fotolibro no tiene que limitarse a mostrar fotografías. Puede convertirse en un ensayo, una investigación, un archivo, una autobiografía o incluso una herramienta para recuperar historias que habían quedado fuera de la memoria colectiva.
Para este verano, cualquiera de estos nueve títulos puede ser una puerta de entrada a una forma diferente de mirar. Porque, en ocasiones, observar una fotografía con calma también significa aprender a mirar el mundo de otra manera.


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