¿Qué tanto sabemos realmente sobre la Independencia de México? Cada septiembre, las calles se llenan de banderas, música, comida mexicana y celebraciones que recuerdan uno de los momentos más importantes de nuestra historia. Sin embargo, alrededor del Grito de Independencia existen relatos, leyendas y anécdotas que con el paso del tiempo se han convertido en parte de la tradición.
El Grito no ocurrió el 15 de septiembre
Aunque cada año la celebración comienza la noche del 15 de septiembre, el levantamiento que dio inicio a la Independencia ocurrió durante la madrugada del 16 de septiembre de 1810, en Dolores, Guanajuato. Entonces, ¿por qué lo celebramos el 15?
Una de las versiones más conocidas señala que en 1910, durante el gobierno de Porfirio Díaz, la ceremonia se adelantó para hacerla coincidir con el cumpleaños del entonces presidente.

La Campana de Dolores ya no está en Dolores
La campana que Miguel Hidalgo hizo sonar para convocar al pueblo a levantarse contra el gobierno español se convirtió en uno de los símbolos más importantes del movimiento independentista.Sin embargo, actualmente no se encuentra en el campanario de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Dolores Hidalgo.
La campana original fue trasladada a Palacio Nacional, en Ciudad de México, donde permanece restaurada y colocada sobre el balcón central. Cada año, durante la ceremonia del Grito, vuelve a ser protagonista de una de las imágenes más representativas de las fiestas patrias.

El Abrazo de Acatempan marcó un nuevo rumbo
Después de años de enfrentamientos, en 1821 dos figuras que habían estado en bandos opuestos decidieron unir fuerzas: Agustín de Iturbide, quien encabezaba el ejército realista, y Vicente Guerrero, líder insurgente.
Su encuentro es conocido como el Abrazo de Acatempan y representó un momento clave para avanzar hacia la consumación de la Independencia.

¿Los chiles en nogada fueron creados para Iturbide?
Uno de los platillos que inevitablemente aparece durante septiembre es el chile en nogada, cuya historia también está relacionada, según la tradición, con la Independencia.
La versión más conocida cuenta que las madres agustinas del Convento de Santa Mónica, en Puebla, prepararon el platillo para recibir a Agustín de Iturbide. Sus colores representaban los del Ejército Trigarante: verde, blanco y rojo, presentes en el perejil, la nogada y la granada.

El Ángel de la Independencia no es realmente un ángel
La figura que corona el monumento de Paseo de la Reforma representa a la Victoria Alada, y el conjunto fue construido como homenaje a la Independencia de México.
Además de convertirse en uno de los puntos de reunión más importantes para las celebraciones nacionales, el monumento funciona como mausoleo y resguarda los restos de algunos de los héroes de la Independencia.

Una historia que seguimos contando
La Independencia de México no solo vive en los libros de historia. Está presente en las ceremonias, los platillos, los monumentos, las calles y las tradiciones que cada año vuelven a reunir a millones de personas.
Quizá por eso conocer estos pequeños detalles también cambia la manera en que vivimos septiembre. Porque detrás de cada campana, cada platillo y cada monumento existe una historia que ha sido contada durante generaciones y que, con el paso del tiempo, también se ha convertido en parte de nuestra identidad.


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