Al entender la importancia de un periodismo de calidad, esta profesión toma un papel distinto: ya no solo como una actividad profesional dedicada a informar, sino como una herramienta que transforma la manera en la que percibimos el mundo.
¿Cómo llega el periodismo a México?
En México, el periodismo ha sido una parte fundamental de la historia de nuestro país. Sus antecedentes datan de los llamados pregoneros, personas contratadas por los ayuntamientos de la Nueva España para pararse en plazas y otros lugares concurridos y leer en voz alta la información que las autoridades querían dar a conocer.
La llegada de la imprenta en 1539 permitió la reproducción de las llamadas hojas volantes, que contenían información sobre diversos acontecimientos y son consideradas uno de los primeros instrumentos que sentaron las bases del periodismo. Posteriormente, entre los siglos XVI y XVII, evolucionaron a manera de folleto y comenzaron a publicarse con cierta periodicidad, dando forma a las llamadas gacetas.

La prensa escrita
En 1722 apareció la Gazeta de México, una publicación mensual que hacia 1810 se convirtió en la Gazeta del Gobierno de México y sentó las bases para lo que posteriormente sería el Diario Oficial de la Federación.
Por años, pareciera que el periodismo fue una herramienta de los gobiernos para dar a conocer la información que consideraban necesaria. Sin embargo, durante el gobierno de Porfirio Díaz, comenzaron a surgir periódicos que cuestionaban y satirizaban las decisiones del mandatario, además de mostrar otras realidades derivadas de los movimientos sociales.
Uno de ellos fue El Hijo de Ahuizote, un popular semanario de oposición que agotaba sus ejemplares en cada edición. Aunque fue censurado por la clase política de la época, quienes formaban parte de la publicación encontraron la manera de continuar llevando sus contenidos a los lectores.
Otro de los medios de comunicación más antiguos e importantes del país es El Universal, que nació el 1 de octubre de 1916 bajo la dirección de Félix F. Palavicini y se convirtió en uno de los periódicos con mayor tiraje a nivel nacional.

Radio y televisión
La llegada de la radio y la televisión permitió explorar nuevas formas de hacer periodismo, llevando la información a mayor velocidad y con un alcance más amplio. También convirtió a quienes narraban las noticias en personajes presentes en el día a día, en los que los escuchas y televidentes depositaban su confianza.
Los distintos formatos dieron paso a programas que fueron mucho más allá de las noticias sobre economía, política o movimientos sociales. El periodismo también comenzó a acercarse a las personas y a sus historias.
Un ejemplo es Aquí nos tocó vivir, programa que durante décadas retrató la vida cotidiana, las historias humanas y la cultura popular de los habitantes de la Ciudad de México y del país, así como los Noticieros y unidades de investigación de las grandes televisoras, con emisiones y reportajes especiales donde han incluido coberturas y trabajos de investigación que definieron momentos clave de la política y sociedad nacional.

Era digital
Se puede entender que una actividad que depende totalmente del entorno social se transforme con ella, adaptándose a nuevas temáticas, espacios y formas de consumo.
Hoy, la información llega en el momento en que la sociedad la necesita y existen múltiples opciones para recibirla. Sin embargo, para el periodista, encontrar la manera de transmitirla de forma objetiva, rápida y precisa representa un verdadero reto.
En una era digital donde las redes sociales se están convirtiendo en uno de los principales espacios para buscar información y donde todo sucede de manera inmediata, los periodistas y medios de comunicación tienen dos grandes tareas.
La primera es defender su profesión. Cualquier persona con un teléfono e internet puede documentar un suceso importante de forma instantánea, pero no necesariamente bajo criterios periodísticos. De esta manera, la desinformación encuentra un campo fértil.
La segunda es asumir la responsabilidad de lo que el periodista firma. Al tener en sus manos el poder de manejar la información, debe ser cuidadoso con aquello que da a conocer, la manera en que jerarquiza los datos y la forma en que los narra.

El periodismo es parte de la cotidianidad y evoluciona con la sociedad. Su reconocimiento y responsabilidad continúan siendo importantes en cualquier comunidad, porque detrás de cada noticia existe una historia que merece ser contada con rigor.






