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Bienestar
17/9/2026

Fortalece IHE la identidad cultural en Ixmiquilpan a través de “Cazadores de Saberes”

La Revista No. 22 reúne conocimientos, tradiciones y expresiones culturales de comunidades indígenas de Hidalgo, con la participación de niñas, niños, familias y portadores de saberes.

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17/9/2026

Fortalece IHE la identidad cultural en Ixmiquilpan a través de “Cazadores de Saberes”

La Revista No. 22 reúne conocimientos, tradiciones y expresiones culturales de comunidades indígenas de Hidalgo, con la participación de niñas, niños, familias y portadores de saberes.

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La identidad cultural se construye a partir de los conocimientos, las historias y las prácticas que pasan de una generación a otra. En las comunidades indígenas de Hidalgo, esta riqueza permanece viva gracias a quienes conservan sus lenguas, tradiciones y formas de entender el entorno. La escuela representa también un espacio para reconocer estos saberes y acercarlos a las nuevas generaciones.

Con este propósito, el IHE, a través del Centro Estatal de Lenguas y Culturas Indígenas (CELCI), presentó y entregó la Revista No. 22 “Cazadores de Saberes. Niñas y niños preservando su cultura”, una publicación que reúne parte de los conocimientos y expresiones culturales de los pueblos indígenas de la entidad.

Saberes que llegan a las nuevas generaciones

El encuentro se realizó en la Escuela Primaria Indígena “El Nigromante”, en Ixmiquilpan, donde se destacó la importancia de acercar a niñas, niños y adolescentes a los conocimientos que forman parte de la identidad y riqueza cultural de las comunidades indígenas de Hidalgo.

La publicación reúne contenidos vinculados con tradiciones, conocimientos y expresiones que forman parte de la vida comunitaria, con el objetivo de que las nuevas generaciones puedan conocerlos, valorarlos y reconocer su importancia dentro del patrimonio cultural de la entidad.

Niñas y niños como guardianes de la cultura

Durante su participación, Miguel Ángel Ortega Sánchez, director general del CELCI, señaló que preservar estos conocimientos requiere la participación de las comunidades educativas y las familias.

Destacó especialmente el papel de niñas y niños, quienes pueden contribuir a mantener vigentes las lenguas, tradiciones y expresiones culturales de los pueblos originarios al conocerlas y compartirlas dentro de sus propios espacios.

La edición también contó con la participación de madres y padres de familia, artesanas, artesanos y médicos tradicionales, quienes compartieron conocimientos, experiencias y prácticas comunitarias que forman parte de la cultura de sus comunidades.

Esta participación permite que los contenidos de la revista tengan como punto de partida las voces y experiencias de quienes mantienen estos saberes como parte de su vida cotidiana.

Escuela, familia y comunidad

“Cazadores de Saberes” busca fortalecer el vínculo entre escuela, familia y comunidad, al propiciar espacios donde niñas, niños y adolescentes conozcan y valoren los saberes indígenas como parte del patrimonio cultural de Hidalgo.

La publicación plantea una forma de acercamiento en la que el conocimiento comunitario puede llegar a las aulas y, al mismo tiempo, regresar a las familias y comunidades a través de las nuevas generaciones.

En este proceso, la participación de quienes poseen conocimientos tradicionales resulta fundamental para preservar prácticas culturales y mantener vivas las lenguas y expresiones de los pueblos originarios.

Una publicación que preserva la memoria colectiva

Miguel Ángel Ortega destacó que, con el respaldo del gobernador Julio Menchaca Salazar y de Natividad Castrejón Valdez, el CELCI impulsa acciones destinadas a preservar, valorar y difundir las lenguas, culturas y saberes indígenas de Hidalgo.

La Revista No. 22 se suma así a una iniciativa que coloca a las comunidades como protagonistas de la conservación de su patrimonio cultural y reconoce a niñas y niños como parte activa de este proceso.

La importancia de “Cazadores de Saberes” también radica en que la cultura no permanece únicamente en los libros: vive en las palabras, las prácticas, las historias y los conocimientos que una comunidad comparte con sus nuevas generaciones. Llevar estos elementos a las escuelas permite generar espacios de reconocimiento y fortalecer el sentido de pertenencia.

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