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¿Qué ver y qué escuchar?
26/3/2026

Esculturas inéditas de Salvador Dalí llegan a un palacio de Madrid

La muestra revela una faceta poco conocida del artista, marcada por la experimentación y la monumentalidad.

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26/3/2026

Esculturas inéditas de Salvador Dalí llegan a un palacio de Madrid

La muestra revela una faceta poco conocida del artista, marcada por la experimentación y la monumentalidad.

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La obra menos vista de Salvador Dalí finalmente encuentra un nuevo espacio en el corazón de Madrid. Un conjunto de esculturas creadas en la última etapa de su carrera se exhibe ahora en el Palacio de Gaviria, y ofrece al público una mirada inédita sobre el universo creativo del artista.

La exposición, titulada Dalí infinito, reúne 14 esculturas realizadas entre 1973 y 1983, una década en la que el genio surrealista exploró con intensidad nuevas formas y materiales. Aunque Dalí es ampliamente reconocido por su pintura, esta etapa revela su interés por trasladar su imaginario onírico a la tridimensionalidad, trabajando primero con cera para después fundir sus piezas en bronce.

Estas obras permanecieron durante décadas fuera del alcance del gran público. En gran medida, esto se debió a cuestiones legales y de gestión en torno a su reproducción y exhibición, que no se resolvieron hasta un reciente acuerdo entre la Fundación Gala-Salvador Dalí y la empresa propietaria de las piezas. Este consenso ha permitido que, por primera vez, una parte significativa de esta colección pueda ser presentada de manera formal y accesible.

El conjunto escultórico destaca por su carácter experimental y monumental. Figuras como Elefante cósmico, Cabeza de caballo riendo o Alma del Quijote reflejan la obsesión de Dalí por las formas desproporcionadas, los símbolos y la exploración del espacio. Se trata de piezas que, según especialistas, pertenecen a su etapa “paranoico-crítica”, un periodo clave en el que el artista desarrolló un lenguaje visual profundamente personal y cargado de referencias culturales.

Más allá de las esculturas, la muestra ofrece una experiencia integral al incorporar dibujos preparatorios, obra gráfica y material fotográfico. Entre estos elementos destacan las ilustraciones que Dalí realizó para La Divina Comedia de Dante, donde reinterpretó el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso desde su particular visión surrealista.

El recorrido también incluye fotografías captadas por el fotógrafo francés Jacques Léonard, quien documentó momentos cotidianos del artista en su entorno más íntimo. Estas imágenes aportan una dimensión más humana y cercana; contrastan con la monumentalidad de las esculturas y enriquecen la narrativa de la exposición.

La curaduría, a cargo de la historiadora Rosa Perales, busca que el visitante se enfrente a una experiencia sensorial en cada sala. La disposición de las obras dentro del palacio no es casual: los espacios han sido restaurados recientemente y funcionan como un escenario que potencia el impacto visual de las piezas, dialogando con la teatralidad que caracterizaba al propio Dalí.

Este proyecto también responde a una intención más amplia: revalorar la producción escultórica del artista, una faceta que durante años quedó opacada por su obra pictórica. Sin embargo, estas piezas demuestran que su capacidad creativa trascendía los límites del lienzo, pues explora nuevas dimensiones sin perder su esencia surrealista.

Además, el acuerdo que ha permitido esta exposición contempla la posibilidad de incorporar más esculturas en el futuro, lo que sugiere que la muestra podría crecer con el tiempo y ofrecer nuevas perspectivas sobre esta etapa del artista.

La llegada de estas obras a Madrid no solo representa una oportunidad para redescubrir a Dalí, sino también para entender cómo su legado aún evoluciona. A través de estas esculturas, el artista reafirma su vigencia, recordando que su visión —tan provocadora como innovadora— continúa dialogando con el presente.

En un contexto donde las exposiciones buscan ofrecer experiencias más inmersivas, Dalí infinito se posiciona como una propuesta que combina historia, arte y experimentación. Una invitación a mirar más allá del Dalí conocido y adentrarse en una faceta que, hasta ahora, había permanecido casi oculta.

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