Aunque la gelatina y los suplementos de colágeno parten de la misma materia prima básica —tejidos animales ricos en colágeno— existen diferencias importantes en su composición y manera en que el organismo los utiliza.
Gelatina: es colágeno que ha sido parcialmente cocido y se presenta en forma de alimento —como postres o platos gelatinosos—. Tiene una estructura más compleja y requiere mayor digestión, lo que limita la cantidad de colágeno que realmente puede llegar a descomponerse y absorberse en el intestino. Para alcanzar las dosis de colágeno que se han utilizado en estudios clínicos (entre 2.5 y 15 gramos diarios), se necesitarían varias porciones de gelatina al día, lo cual no es práctico para la mayoría.

Suplementos de colágeno hidrolizado: estos productos pasan por un proceso de hidrolización, que fragmenta las moléculas en péptidos más pequeños y facilita su absorción en el cuerpo. La evidencia científica que respalda beneficios específicos —como mejorar la elasticidad de la piel o reducir el dolor articular— se ha observado principalmente con este tipo de colágeno hidrolizado, no con gelatina común.
En resumen, los suplementos de colágeno hidrolizado parecen ofrecer una forma más eficiente y respaldada científicamente de ingerir colágeno en comparación con la gelatina tradicional, especialmente cuando la meta es obtener efectos visibles o funcionales.
Beneficios potenciales del colágeno
Para articulaciones y movilidad
- Puede contribuir a disminuir el dolor en rodillas y caderas en personas con osteoartritis o desgaste articular, según varios estudios con colágeno hidrolizado.
- Favorece la regeneración del cartílago y ayuda a mantener la integridad estructural de las articulaciones, lo que puede traducirse en mejor movilidad.
- En algunos casos, también se asocia con menor riesgo de lesiones en deportistas o personas con alta actividad física.
Para la piel
- Consumir colágeno hidrolizado puede favorecer la elasticidad y la hidratación de la piel, lo que ayuda a que se vea más firme y saludable.
- Estudios han mostrado reducciones en la profundidad de arrugas tras períodos de suplementación moderados a prolongados.
- La proteína también contribuye de forma indirecta a la regeneración de tejidos y cicatrización, elementos clave en la salud cutánea.

Entonces... ¿cuál deberías elegir?
Si bien tanto la gelatina como los suplementos proporcionan colágeno, los suplementos hidrolizados ofrecen una forma más concentrada y científicamente sustentada de obtener los beneficios asociados a esta proteína, especialmente en cuanto a elasticidad de la piel y reducción del dolor articular.
La gelatina, por su parte, aún aporta nutrientes y puede formar parte de una alimentación equilibrada, pero no resulta tan práctica ni tan eficaz si el objetivo es alcanzar las dosis que han mostrado efectos en investigaciones clínicas.
Como siempre en temas de salud y nutrición, es recomendable consultar con un profesional de la salud o nutricionista antes de iniciar cualquier plan de suplementos, especialmente si se tienen condiciones médicas preexistentes o se toman otros medicamentos.






