El artista puertorriqueño Bad Bunny será el encargado del Halftime Show del Super Bowl LX, que se llevará a cabo el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Esta presentación lo convierte en el primer cantante latino e hispanohablante en encabezar el espectáculo como solista, un hito cultural dentro del evento más visto de la televisión global.
El Super Bowl: una vitrina sin pago directo
A pesar de su magnitud, el Super Bowl no paga un caché por la actuación del Halftime Show. Bad Bunny, al igual que Katy Perry, Beyoncé, The Weeknd o Rihanna en años anteriores, no recibirá remuneración directa por su presentación. Este es un estándar de la NFL, que relega cualquier pago tradicional de salario a los artistas.

¿Por qué aceptan actuar sin pago?
La respuesta está en la exposición global incomparable que ofrece el espectáculo. El Halftime Show supera constantemente cifras extraordinarias de audiencia (en 2025, la presentación de Kendrick Lamar alcanzó más de 127.7 millones de espectadores por minuto) lo que genera un efecto masivo en streaming, ventas, interés mediático y posicionamiento del artista.
Este tipo de visibilidad suele traducirse en aumentos significativos en reproducciones digitales, ventas de música y merchandising, muy por encima del valor que podría representar un pago tradicional por un concierto normal.

Un show con historia y alcance cultural
El espectáculo está patrocinado por Apple Music y producido por Roc Nation, en colaboración con la NFL y varios creativos de alto perfil. Su transmisión se realizará en plataformas como NBC, Peacock, Telemundo y NFL+, lo que asegura que la actuación de Bad Bunny llegue a audiencias inmensas en Estados Unidos y el mundo.
Este Halftime Show también ha generado atención más allá de la música. Algunos sectores han expresado críticas por la elección del artista, mientras que figuras de la industria y sus colegas celebran la inclusión de una voz latina en un escenario que tradicionalmente ha dominado la cultura anglosajona.
Aunque esta será su primera actuación como cabeza de cartel, ya había estado presente en un Halftime Show anterior como invitado de Shakira. Su carrera, marcada por récords de streaming y una influencia cultural global, lo coloca como uno de los artistas más relevantes de su generación.






