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18/2/2026

CANADÁ REESCRIBE LA GEOPOLÍTICA: NUEVA ALIANZA CON CHINA DESAFÍA A ESTADOS UNIDOS

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18/2/2026

CANADÁ REESCRIBE LA GEOPOLÍTICA: NUEVA ALIANZA CON CHINA DESAFÍA A ESTADOS UNIDOS

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En un giro que podría redefinir la geopolítica comercial de Norteamérica, el primer ministro canadiense Mark Carney selló un acuerdo con China que marca un antes y un después en las relaciones económicas internacionales. Durante su primera visita oficial a Beijing en casi ocho años, Ottawa y Pekín pactaron recortes sustanciales de aranceles que rompen con las políticas tradicionales alineadas con Estados Unidos.

Este pacto representa un replanteamiento del papel de Canadá en el comercio global, buscando diversificar sus socios más allá de su vecino del sur, ante crecientes tensiones y barreras arancelarias impuestas por la administración de Donald Trump.

Un intercambio estratégico que impulsa sectores clave

El núcleo del acuerdo se concentra en dos sectores fundamentales:

  • Vehículos eléctricos (EV): Canadá decidió reducir su arancel al 6.1 % para autos eléctricos de origen chino, desde el 100 % que se aplicaba previamente, con un cupo inicial de 49 000 unidades anuales que podrá crecer a 70 000 en cinco años.
  • Canola y agri-productos: A cambio, China acordó disminuir su arancel a las semillas de canola de aproximadamente 84 % a cerca de 15 % a partir del 1 de marzo, además de levantar barreras sobre productos como langosta, cangrejo y guisantes.

Este “trueque” comercial promete desbloquear cerca de $3 mil millones de dólares en exportaciones para agricultores y pescadores canadienses, ofreciendo un impulso económico significativo a sectores que habían sido afectados por aranceles de represalia chinos.

Contexto internacional y respuesta de Washington

La decisión de Carney surge en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos. La administración estadounidense elevó aranceles sobre productos canadienses y presionó para mantener políticas duras frente a Pekín. Frente a esto, el líder canadiense optó por buscar una diversificación de mercados para asegurar la estabilidad económica del país.

Aunque Canadá aseguró que no busca un tratado de libre comercio integral con China, el pacto alcanzado constituye un paso hacia una “asociación estratégica” que algunos analistas consideran más predecible y beneficiosa que la relación con Washington en el actual clima de conflicto comercial.

Implicaciones económicas y políticas

El acuerdo no solo tiene impacto económico; simboliza un cambio en la postura diplomática de Ottawa. Al abrir su mercado a vehículos eléctricos chinos y lograr concesiones para sus exportaciones agrícolas, Canadá se posiciona como un país menos dependiente de Estados Unidos y más dispuesto a trabajar con las grandes economías emergentes.

Pese a que expertos subrayan que la participación de los EV chinos será menor al 3 % del mercado automotriz canadiense, la medida podría facilitar precios más competitivos para los consumidores y atraer inversiones extranjeras en el sector tecnológico y manufacturero.

Por otro lado, la reducción de barreras arancelarias para la canola y otros productos agrícolas ofrece un respiro a productores canadienses que enfrentaban restricciones considerables debido a conflictos arancelarios previos.

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