La escena de la manicura ha comenzado el año con una propuesta que promete convertirse en un must del estilo personal: las uñas nude glass, también conocidas como uñas de cristal nude. Esta tendencia combina simplicidad y elegancia para ofrecer un acabado sofisticado que se adapta a varios looks sin convertirse en protagonista absoluto.

El concepto de nude glass nace de la estética coreana, donde la innovación en manicura suele adelantarse a las pasarelas globales. Estas uñas buscan emular un efecto vítreo y translúcido gracias a la aplicación de esmaltes ligeros en tonos nude, que pueden variar entre beige, rosa pálido o la tonalidad natural de la uña, junto con un toque perlado que capta la luz de forma delicada.
Contrario a los estilos recargados que dominaron temporadas previas, este año se impone el minimalismo. La tendencia se enfoca en lograr un acabado uniforme y brillante que aporte armonía a las manos sin afectar otros elementos del atuendo. La clave está en aplicar una capa final de alto brillo que refuerza el efecto de cristal y realza incluso los tonos más suaves.

Este tipo de manicura no solo ofrece sofisticación, sino también versatilidad. Las nude glass nails lucen bien sin importar la forma o longitud que elijas: pueden concentrarse en uñas cortas y prolijas, o extenderse en opciones más largas y definidas. También funcionan con formas populares como cuadradas o almendradas e incluso pueden complementarse con detalles sutiles como un efecto “ojo de gato”.

Más allá de su acabado, este estilo se adaptará a cualquier temporada del año. En primavera y verano aporta frescura y delicadeza a las manos, mientras que en otoño e invierno puede combinarse con tonos más fríos u oscuros como base antes de aplicar el brillo superior.
Expertos en belleza coinciden en que la fuerza del nude glass radica en su capacidad de elevar cualquier outfit sin robarle protagonismo. Este año, muchas personas optarán por esta opción como su manicure principal por su equilibrio entre naturalidad y sofisticación, lo que la convierte en una de las tendencias más prometedoras para 2026.






