México se ha posicionado nuevamente en el mapa cultural global tras recibir de Guinness World Records el reconocimiento por organizar la exposición de bordados y tejidos más grande del mundo, un logro que celebra la maestría artesanal y la riqueza cultural de las 32 entidades del país.
El evento, realizado en el Complejo Cultural Los Pinos en la Ciudad de México, reunió más de 3 800 piezas textiles elaboradas a mano por más de 200 artesanas y artesanos, aunque tras el proceso de verificación oficial se certificaron 3 106 piezas que cumplieron con los criterios establecidos por Guinness World Records.

Una muestra que narra identidad y tradición
Cada bordado y tejido exhibido representa no solo una técnica artesanal, sino también un relato visual de las tradiciones, símbolos y cosmovisión de las comunidades mexicanas. Las piezas, elaboradas sobre lienzos de 15 × 15 centímetros, emplean más de cuatro colores y diversas técnicas tradicionales como pepenado, telar de pedal, punto de cruz, cadenita y deshilado, entre otras, que han sido transmitidas de generación en generación.
La exposición reunió a creadores de las 32 entidades federativas, reflejando la enorme diversidad cultural regional de México. Desde los matices florales y geométricos de Puebla hasta las aportaciones de artesanas de Baja California y del Estado de México, cada pieza pone de manifiesto la prioridad del país por preservar y mostrar la riqueza de su patrimonio textil.
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Un reconocimiento al trabajo colectivo
Durante la ceremonia de entrega del certificado, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que este logro no es solo un récord en números, sino un testimonio del valor cultural del país. Subrayó que este reconocimiento ubica a México como una potencia turística y cultural, destacando la artesanía como motor para atraer visitantes nacionales e internacionales.
Por su parte, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, resaltó la importancia del bordado como una de las prácticas textiles más antiguas y significativas del país, una memoria viva que acompaña ritos comunitarios, festividades y tradiciones familiares.
El juez certificador de Guinness World Records, Alfredo Arista, explicó que cada una de las piezas fue cuidadosamente revisada para asegurar que cumpliera con criterios específicos de autenticidad, técnica y variedad cromática, lo que resultó en las 3 106 piezas aceptadas oficialmente para el récord.

Un legado cultural que trasciende fronteras
Más allá del reconocimiento formal, este logro pone de manifiesto el papel fundamental de los artesanos mexicanos como custodios de tradiciones ancestrales, y subraya cómo expresiones culturales como el bordado se mantienen vivas en el presente.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 1° de febrero de 2026 en la Casa Miguel Alemán del Complejo Cultural Los Pinos, donde visitantes podrán apreciar de cerca esta muestra histórica que combina color, historia y técnica artesanal.






