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¿Qué ver y qué escuchar?
4/6/2026

Maternidad después de los 35: una decisión cada vez más común en América Latina

Factores como la estabilidad profesional, la planificación familiar y los avances en medicina reproductiva han transformado la forma en que muchas mujeres deciden cuándo convertirse en madres.

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Maternidad después de los 35: una decisión cada vez más común en América Latina

Factores como la estabilidad profesional, la planificación familiar y los avances en medicina reproductiva han transformado la forma en que muchas mujeres deciden cuándo convertirse en madres.

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Cada vez más mujeres en América Latina deciden convertirse en madres después de los 35 años. Lo que durante décadas se consideró una maternidad tardía hoy responde a cambios sociales, educativos, económicos y personales que han transformado la forma en que muchas mujeres planean su vida familiar.

En el marco del Día Mundial de la Fertilidad, especialistas en salud femenina destacan que la maternidad después de los 35 años es una realidad creciente en la región y subrayan la importancia de contar con información confiable, seguimiento médico adecuado y acceso a opciones que permitan tomar decisiones reproductivas informadas.

Una tendencia que crece en la región

Mientras las tasas de natalidad continúan disminuyendo en gran parte del mundo, los embarazos en mujeres de entre 35 y 44 años han mostrado un crecimiento sostenido en América Latina durante la última década.

Datos de la CEPAL indican que la tasa global de fecundidad se encuentra en mínimos históricos. Países como México registran un promedio de 1.8 hijos por mujer, mientras que en Chile la cifra ronda los 1.14 hijos y en Argentina los 1.5.

Estas cifras reflejan una transformación en los proyectos de vida de las mujeres, quienes cada vez con más frecuencia priorizan objetivos académicos, estabilidad económica, desarrollo profesional o bienestar personal antes de iniciar una familia.

¿Es posible ser madre después de los 35?

La respuesta es sí. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el embarazo en edades más avanzadas requiere una vigilancia médica más cuidadosa.

Durante años, la maternidad después de los 35 fue asociada casi exclusivamente con riesgos. Hoy, la medicina reconoce que muchos de esos riesgos dependen también del estado de salud general de la mujer, sus antecedentes médicos y el acceso a controles prenatales oportunos.

La edad no representa una prohibición para el embarazo, pero sí un factor que requiere mayor seguimiento médico y una planificación más consciente.

El reloj biológico sigue siendo una realidad

Aunque la maternidad se ha postergado por múltiples razones, la biología continúa desempeñando un papel importante.

Diversas investigaciones de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) muestran que la fertilidad femenina disminuye progresivamente con la edad debido a la reducción en la cantidad y calidad de los óvulos.

Esta situación explica por qué muchas mujeres pueden enfrentar mayores dificultades para concebir conforme avanzan los años.

Además, la Organización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas en el mundo experimenta algún problema relacionado con la infertilidad, una cifra que ha convertido la salud reproductiva en un tema prioritario para los sistemas sanitarios.

El impacto emocional de retrasar la maternidad

La decisión de posponer el embarazo no solo involucra factores biológicos. También existen implicaciones emocionales y sociales.

Diversos estudios han identificado que muchas mujeres enfrentan presión social, prejuicios o cuestionamientos cuando deciden buscar un embarazo después de los 35 años.

A ello se suma lo que organismos como el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) denominan la "brecha del deseo": personas que terminan teniendo menos hijos de los que realmente les hubiera gustado debido a circunstancias económicas, laborales o personales.

La maternidad tardía no siempre es una elección completamente libre; en muchos casos responde a condiciones sociales y económicas que influyen en las decisiones reproductivas.

La ciencia amplía las opciones

Los avances en medicina reproductiva han abierto nuevas posibilidades para quienes desean planificar su maternidad.

Entre las alternativas más utilizadas destaca la preservación de óvulos, un procedimiento que permite extraer y congelar ovocitos para utilizarlos en el futuro.

La técnica busca conservar la calidad genética de los óvulos en el momento en que son extraídos, lo que ofrece mayores posibilidades reproductivas en etapas posteriores de la vida.

Además de esta opción, la medicina reproductiva cuenta actualmente con tratamientos de fertilidad, técnicas de reproducción asistida y herramientas de diagnóstico que han ampliado significativamente las posibilidades para muchas mujeres y parejas.

Romper los mitos sobre la fertilidad

Especialistas en salud femenina coinciden en que uno de los principales desafíos consiste en mejorar el acceso a la educación reproductiva y eliminar los estigmas que aún existen alrededor de la maternidad después de los 35 años.

Contar con información oportuna permite que las mujeres comprendan mejor cómo funciona su fertilidad, conozcan sus opciones y puedan tomar decisiones alineadas con sus proyectos de vida.

Más que imponer una edad ideal para ser madre, la conversación actual busca garantizar que cada mujer tenga acceso a información, atención médica y herramientas que le permitan decidir cuándo y cómo formar una familia.

Una nueva forma de entender la maternidad

El aumento de embarazos en mujeres de 35 a 44 años refleja una transformación profunda en la sociedad latinoamericana.

Hoy, la maternidad ya no responde necesariamente a los tiempos tradicionales. Cada vez más mujeres construyen trayectorias personales y profesionales antes de dar este paso, mientras la medicina desarrolla alternativas que acompañan esa realidad.

La pregunta ya no es si se puede ser madre después de los 35 años, sino cómo garantizar que cada mujer pueda ejercer esa decisión de forma informada, segura y libre de prejuicios.

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