La hija adolescente del líder norcoreano Kim Jong-un, Kim Ju-ae, ha sido identificada por los servicios de inteligencia de Corea del Sur como la figura que estaría entrando en la fase de sucesora designada del régimen en Pyongyang, en un movimiento que podría consolidar la continuidad dinástica del poder en Corea del Norte.
El Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) de Corea del Sur informó este jueves a legisladores que, tras evaluar diversos indicadores, considera que Kim Ju-ae ha pasado de ser una posible heredera en formación a estar en la etapa de designación como sucesora de Kim Jong-un. Entre estos signos, el organismo destacó su presencia cada vez más frecuente en actos oficiales de alto perfil y la percepción de que empieza a participar en ciertas discusiones políticas.
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La decisión del NIS se dio a conocer en un informe ante la comisión parlamentaria de inteligencia, en el que los legisladores señalaron que la joven —quien se cree nació alrededor de 2013 y puede tener unos 12 o 13 años— ha sido vista en eventos como el aniversario del Ejército Popular de Corea y en visitas ceremoniales al Palacio del Sol de Kumsusan, lugar sagrado para la dinastía gobernante.
Hasta ahora, Corea del Norte no ha anunciado oficialmente ningún nombramiento formal a través de sus medios estatales, y la designación de un sucesor no ha sido proclamada de manera pública dentro del país. El régimen de Pyongyang mantiene un estricto control sobre la información y la propaganda oficial, por lo que cualquier confirmación interna suele ocurrir de forma muy medida.

Funcionarios de Corea del Sur señalaron que el Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) ha modificado la forma en que describe la situación de Kim Ju-ae. Si antes la calificaban como una figura en “entrenamiento para la sucesión”, ahora indican que ha pasado a una fase más avanzada, lo que apuntaría a un fortalecimiento progresivo de su papel dentro de la estructura política de Corea del Norte.
El seguimiento de la evolución de Ju-ae será clave durante eventos importantes en Corea del Norte, especialmente un próximo congreso del Partido de los Trabajadores, el principal órgano político del país, que se realizará a finales de febrero. Allí se espera que Pyongyang revele sus prioridades para los próximos años y, potencialmente, dé señales claras sobre la estructura de poder futura.
Expertos señalan que la ausencia de precedentes para que una mujer lidere el régimen norcoreano hace que esta posible transición sea un acontecimiento altamente significativo en la política de uno de los países más herméticos del mundo.




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