A poco más de 100 días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, México vivió un momento histórico en el corazón político del país. La presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional el trofeo original de la Copa del Mundo, acompañada por el exfutbolista brasileño Bebeto, campeón mundial en 1994 y figura emblemática del balompié internacional.
El acto formó parte del FIFA World Cup Trophy Tour, la gira oficial que acerca el máximo trofeo del futbol a distintas ciudades anfitrionas antes del arranque del torneo. La presencia de la copa en la conferencia matutina no solo tuvo un carácter simbólico, sino que consolidó el mensaje institucional de que México está listo para albergar una de las competiciones deportivas más importantes del planeta.
Un Mundial histórico para México
La Copa Mundial 2026 marcará un precedente sin igual. México se convertirá en el primer país en organizar tres Copas del Mundo, tras las ediciones de 1970 y 1986. El partido inaugural se celebrará el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca, recinto que también hizo historia con las inauguraciones de los mundiales anteriores y con finales protagonizadas por leyendas como Pelé y Maradona.
Durante el evento, Sheinbaum subrayó que el Mundial representa una oportunidad estratégica para fortalecer la proyección internacional de México, impulsar el turismo, generar derrama económica y promover la identidad cultural del país ante millones de espectadores en todo el mundo.
Bebeto: símbolo mundialista
La presencia de Bebeto, campeón con la selección de Brasil en Estados Unidos 1994, aportó un matiz internacional al acto. El exdelantero, recordado por su icónica celebración dedicada a su hijo recién nacido, levantó el trofeo junto a la mandataria mexicana ante medios nacionales e internacionales.
Su participación reforzó el carácter global del torneo y recordó que el futbol trasciende fronteras, idiomas y generaciones.
La gira del trofeo por México
El trofeo recorrerá 10 ciudades mexicanas, donde miles de aficionados podrán observarlo de cerca en eventos abiertos al público. Esta estrategia busca fortalecer el entusiasmo rumbo al torneo y permitir que la población viva la experiencia mundialista antes del silbatazo inicial.
Además, patrocinadores oficiales anunciaron dinámicas especiales y la entrega de boletos para el Mundial, lo que permitirá que más aficionados asistan a los partidos.

Impacto económico y social
La organización del Mundial 2026 en conjunto con Estados Unidos y Canadá proyecta una de las mayores audiencias en la historia del deporte. En el caso de México, el evento promete impulsar sectores como:
- Turismo internacional
- Hotelería y gastronomía
- Infraestructura y transporte
- Comercio local
- Empleo temporal y permanente
Autoridades federales han destacado que el Mundial representa una plataforma de diplomacia deportiva que posiciona al país en el escenario global.
Un mensaje de unidad nacional
El levantamiento del trofeo en Palacio Nacional no solo celebró la cercanía del torneo. También envió un mensaje de unidad. El futbol, considerado el deporte más popular del país, funciona como punto de encuentro entre distintas generaciones y sectores sociales.
Con la Copa del Mundo en territorio mexicano y el conteo regresivo en marcha, el país inicia formalmente su etapa de máxima expectativa rumbo a 2026. México no solo será sede; será protagonista de una edición que promete marcar una nueva era en la historia del futbol mundial.






