Después de siete años sin aparecer en un Mundial, la Selección Mexicana de Voleibol Femenil regresó a la máxima competencia y lo hizo con un cierre espectacular. Aunque el sueño terminó en fase de grupos, el equipo dejó huella con una victoria que ilusiona de cara al futuro.
México quedó en el Grupo F junto a China, República Dominicana y Colombia. En los primeros dos encuentros no pudieron superar a las potencias asiáticas y caribeñas, lo que las dejó sin posibilidades de clasificar a octavos de final. Sin embargo, todavía quedaba un partido decisivo contra Colombia.
En un duelo vibrante, las mexicanas se impusieron 3-2 a las sudamericanas, con parciales de 22-25, 25-22, 23-25, 25-18 y 12-15. El triunfo las colocó en la tercera posición del grupo, cerrando su participación con un resultado histórico.

El voleibol no es un deporte que reciba grandes apoyos en México, por eso esta victoria representa mucho más que un marcador: simboliza el esfuerzo, el talento y el carácter de un equipo que sigue abriendo camino en la escena internacional.
Con este resultado, la Selección Femenil se despide del Mundial, pero deja una promesa clara: México tiene futuro en el voleibol y las guerreras tricolores seguirán levantando el nombre del país.