El legado del Estadio Azteca trasciende las canchas y ahora llega al mundo del arte y la alta destilería. Casa Dragones presentó una exclusiva edición de colección de su tequila Casa Dragones Joven, diseñada por el reconocido artista mexicano Gabriel Orozco para rendir homenaje al histórico recinto conocido como el Coloso de Santa Úrsula, uno de los estadios más emblemáticos del futbol mundial.
La colección está integrada por solo 2,026 piezas, una cifra que hace referencia al Mundial de Futbol de 2026, torneo en el que México volverá a ser protagonista como una de las sedes oficiales de la competencia. Cada botella fue concebida como una pieza de colección que fusiona tres elementos profundamente ligados a la identidad mexicana: el tequila, el arte contemporáneo y el futbol.

La colaboración tiene como protagonista a Gabriel Orozco, considerado uno de los artistas mexicanos más importantes e influyentes de las últimas décadas. Su trabajo ha sido exhibido en algunos de los museos más prestigiosos del mundo, entre ellos el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, la Tate Modern de Londres y el Centre Pompidou de París. A lo largo de su carrera, Orozco ha destacado por transformar objetos cotidianos en obras que invitan a reflexionar sobre el espacio, el movimiento y la cultura.
Para esta edición especial, el artista tomó como inspiración la arquitectura y la relevancia histórica del Estadio Azteca, un recinto que ha sido escenario de algunos de los momentos más memorables en la historia del deporte. Inaugurado en 1966 y diseñado por el arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez, el estadio se convirtió rápidamente en un símbolo de la modernidad del país y en un referente para el futbol internacional.
El Estadio Azteca posee un récord que ningún otro inmueble deportivo ha logrado alcanzar: será el primer estadio del mundo en albergar partidos de tres Copas del Mundo masculinas de la FIFA. Ya fue sede de los mundiales de 1970 y 1986, y volverá a abrir sus puertas para la edición de 2026.
En su cancha se vivieron algunos de los capítulos más importantes del futbol internacional. Ahí se disputó la final del Mundial de 1970, en la que Brasil conquistó su tercer campeonato con Pelé como figura principal. Dieciséis años después, el estadio volvió a ser escenario de una final mundialista, cuando la selección de Argentina, liderada por Diego Armando Maradona, se coronó campeona en México 1986.

Más allá de los encuentros deportivos, el recinto ha sido testigo de conciertos históricos, eventos culturales y momentos que forman parte de la memoria colectiva de millones de personas. Por ello, la edición especial busca capturar no solo la esencia arquitectónica del estadio, sino también su dimensión simbólica como espacio de encuentro, celebración y pasión.
La iniciativa también forma parte de la tradición de Casa Dragones de colaborar con destacados artistas contemporáneos para crear piezas exclusivas. A lo largo de los años, la marca ha impulsado proyectos que combinan diseño, arte y artesanía mexicana, convirtiendo sus ediciones limitadas en auténticos objetos de colección.
Con solo 2,026 ejemplares disponibles, esta edición especial no solo celebra la historia del Estadio Azteca, sino que también marca la cuenta regresiva hacia uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. La pieza se perfila como un artículo altamente codiciado por coleccionistas, aficionados al futbol, amantes del tequila y seguidores del arte contemporáneo.
A medida que se acerca el Mundial de 2026, esta colaboración se presenta como un homenaje a uno de los recintos más importantes de México y al papel que ha desempeñado en la historia del futbol internacional.






